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Martes 27/07/2010. Actualizado 21:25h.
ADHESIÓN | Cree 'apasionadamente' en la ampliación

David Cameron estrecha la mano del primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan. | Epa
El primer ministro británico, David Cameron, ha prometido este martes luchar por la integración de Turquía en la Unión Europea y ha rechazado las posiciones contrarias a la adhesión, que considera "proteccionistas y prejuiciosas".
Turquía ha comenzado ya las negociaciones para la integración con los 27, pero éstos están profundamente divididos acerca de si el país oriental debería convertirse en miembro completo. Francia ha tomado la posición más antagónica a esta posibilidad.
En su primera visita al país tras su toma de posesión como primer ministro en mayo, Cameron ha afirmado que Turquía dotaría de mayor prosperidad y estabilidad política al bloque gracias a su vasto potencial económico e influencia en Oriente Próximo y Asia central.
"Seré el más fuerte de vuestros apoyos para la entrada en la UE y para una mayor influencia en la diplomacia europea. Es algo en lo que creo apasionadamente", ha dicho Cameron en su discurso.
"Juntos, quiero pavimentar el camino desde Ankara a Bruselas", ha prometido en ante la Unión de Cámaras de Comercio de Turquía, una potente organización comercial.
El discurso ha hecho un paralelismo entre Turquía y Gran Bretaña, cuya entrada en la UE también vetó Francia, aunque finalmente entró en el club en 1973.
"Sabemos lo que es no ser aceptados. Pero también sabemos que estas cosas pueden cambiar", ha afirmado.
Las palabras de Cameron lo situan en claro enfrentamiento con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien prometió en su campaña electoral, en 2007, que sería firme en contra del acceso de Turquía, y argumentó diferencias culturales y problemas para la cohesión política.
"Cuando pienso en lo que Turquía ha hecho para defender Europa como aliado en la OTAN, y lo que está haciendo hoy en Afganistán al lado de los aliados europeos, me enfada que vuestro proceso de adhesión pueda seguir estando frustrado, como hasta ahora", ha dicho Cameron.
"Mi visión es clara. Creo que simplemente es un error decir que Turquía puede proteger el campamento pero no puede sentarse dentro de la tienda".
Para Cameron, quienes se oponen a la entrada de Turquía se dividen en tres categorías: los proteccionistas que ven en el crecimiento económico turco una amenaza, los "polarizados", que creen que el país debería elegir entre el este y el oeste, y los prejuiciosos, que confunden el Islam.
Su argumentación ha girado precisamente en torno a la idea de que precisamente la mayoría musulmana turca es la razón de que deba entrar en la UE, pues para él esta población se define por sus valores, no por su religión.
El ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle, consideró que Turquía, país al que arribó esta noche, no está aún preparada para ingresar en la Unión Europea (UE).
"Si el tema tuviese que resolverse hoy, Turquía no estaría en condiciones de ingresar y la Unión Europea no podría incorporarla", explicó en una entrevista publicada por el diario alemán 'Bild' y el turco 'Hürriyet'.
Westerwelle se reunirá en Estambul con su homologo turco, Ahmet Davutoglu, y luego viajará a Ankara para encontrarse con el primer ministro Recep Tayyip Erdogan.
Sin embargo, el ministro quiso evitar la imagen de una UE a la que no le interesa el socio del este.
"Nos interesa que Turquía se oriente hacia Europa. No sólo por razones económicas. El país puede ayudar de un modo muy constructivo a la solución de varios conflictos, como en Afganistán, Irán, Yemen y Cercano Oriente". Las reticencias de Alemania ante el posible ingreso de Turquía en la UE contrastan con el entusiasmo de Reino Unido. Además de este tema, Westerwelle y Davutoglu debatirán en su encuentro sobre diversas crisis globales, como el conflicto en Cercano Oriente, las guerras en Irak y Afganistán y el diferendo nuclear con Irán.
Hay diferencias en cuanto al tratamiento del movimiento palestino Hamas, que controla la Franja de Gaza, y las sanciones contra Irán. Turquía, que junto a Brasil intenta mediar en la disputa nuclear, se opone a más sanciones de la Unión Europea (UE) contra el país persa.
Westerwelle no descartó un posible referéndum sobre el ingreso de Turquía a la UE. "Ahora no deberíamos especular sobre cosas para las que faltan muchos años".